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Han arrancado las campañas políticas de lo que será, hasta ahora, la elección más grande y más compleja de la historia de México. Y en ese escenario, ¡contienden más mujeres que nunca!

Se llevarán a cabo 33 procesos electorales; de los cuales, uno es federal (la Cámara de Diputados) y 32 locales, (uno en cada entidad federativa).

En los estados se renovarán distintos cargos: en algunos se elegirán personas para ocupar la gubernatura, el congreso y los ayuntamientos; en otros sólo ayuntamientos o sólo el Congreso; en otros más, ambos.

Y es la primera vez en la historia de México en la que contienden alrededor de ocho mil mujeres en busca de una silla de poder, como gobernadoras, diputadas, presidentas municipales, síndicas, regidoras, propietarias o suplentes.

Esta oportunidad no llegó sola, ni mágicamente. Es producto de poco más de siglo y medio de acciones, trabajo colectivo, alianzas, insistencia, persistencia, tenacidad, creatividad, resistencia y resiliencia de miles de mujeres.

Los primeros 132 años las sufragistas trabajaron para que en la ley se reconociera y garantizara nuestro derecho al voto; lo que consiguieron en 1953.

Luego, las mujeres observaron que ser postuladas a un cargo de elección popular era como sacarse la lotería. Las mujeres eran tratadas como ciudadanas de segunda, porque muchos señores creían (aún creen) que la silla del poder viene incluida en sus cromosomas.

Así que en 1993 retomamos las alianzas, la insistencia, la persistencia, y se comenzó a recorrer el camino de las cuotas de género.

Después de 15 años y cuatro reformas a la ley, para 2008 fue más que evidente que desde los partidos, en general, no estaban dispuestos a vernos como iguales y sí, en cambio, tenían toda la disposición para cometer fraude a la ley.

Y dijimos: ¡hasta aquí! Nos organizamos mejor. Formamos la Red Nacional Mujeres en Plural, hicimos alianzas con otras redes locales, y apuramos el paso.

En 2011 conseguimos la sentencia 12624 que abrió la puerta al camino de la paridad. Y en los siguientes nueve años conseguimos: ¡Paridad en la constitución! (2014); Jurisprudencias por paridad vertical y horizontal, con las que entró la paridad a los ayuntamientos (2015); reforma constitucional para que los derechos de las mujeres se garantizaran por encima de Usos y Costumbres, con lo que mujeres indígenas vieron reforzados sus derechos políticos (2015); Paridad en Todo, por la que ahora postularon a más mueres que nunca a las gubernaturas (2019); y leyes para prevenir, atender, sancionar, restituir y erradicar la Violencia Política contra las Mujeres por razón de Género (2020).

En síntesis, las mujeres hemos trabajado, insistido y persistido durante más de 156 años para que hoy, en la elección de 2021, más mujeres que nunca contiendan y lleguen al poder.

Candidatas: Ustedes son legítimas herederas de la silla del poder a la que aspiran.

Y mienten los señores que dicen que “ceden” o “regalan” el espacio. Cada espacio lo hemos ganado las mujeres.

Así que, ganen la silla y háganla suya. No será fácil. Pero nunca lo ha sido.

Y, una vez en el poder, ¡honren el legado! Persistan, insistan, resistan. Y trabajen para que todas las mujeres gocen de todos los derechos todo el tiempo.

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