
La osadía de soñar
Hoy damos muchas cosas por sentado. Sería inaceptable, por ejemplo, impedir que las mujeres estudiáramos, debido a la creencia de que hay una incapacidad intelectual

Hoy damos muchas cosas por sentado. Sería inaceptable, por ejemplo, impedir que las mujeres estudiáramos, debido a la creencia de que hay una incapacidad intelectual

Los dinosaurios siguen allí, pero no son lo único que existe. Entre nubarrones y desafíos del año que comienza, mirar con amplitud y decidir qué hacer con la realidad puede marcar la diferencia.

La Navidad dejó de ser una fecha y se volvió un estado del alma. Entre ausencias, recuerdos, amor y gratitud, aprendí que sentarse a la mesa con quienes amamos puede convertir cualquier día en Navidad.

La violencia política contra las mujeres persiste pese a los avances legales. Este texto reflexiona sobre su historia, los obstáculos actuales y la urgencia de garantizar igualdad real en el ejercicio del poder.

En medio de este bache que compartimos como país y como humanidad, duele la injusticia, pero también alumbra la rebeldía. Veo a quienes resisten, buscan, exigen y construyen. Esa mezcla de dolor y dignidad es, al final, lo que sostiene mi optimismo.

A lo largo de estos años, las amistades de mi hijo le siguen escribiendo. En cada mensaje encuentro cariño, nostalgia y una certeza profunda: que la comunicación con quienes amamos no termina con la muerte, sólo cambia de forma.

A veces el desánimo nos alcanza, sobre todo cuando la paridad no se parece a lo que soñamos. Pero mirar al pasado me recuerda que antes ni siquiera teníamos voz ni voto. Hemos avanzado más de lo que creemos, y eso también es motivo para seguir caminando.

Estamos a 72 años del voto de las mujeres en México, y las alertas están encendidas. Aun con leyes de paridad, el poder sigue siendo obstaculizado cuando lo ejercemos las mujeres. Sin embargo, también vivimos una etapa inédita: tres generaciones feministas caminando juntas y resistiendo.

Celebro que en el primer Grito de Independencia de la presidenta se colocara a las mujeres en el centro. La forma importa, porque todo comunica, y este cambio abre camino a nuevas miradas.