
Más que un monólogo
A lo largo de estos años, las amistades de mi hijo le siguen escribiendo. En cada mensaje encuentro cariño, nostalgia y una certeza profunda: que la comunicación con quienes amamos no termina con la muerte, sólo cambia de forma.

A lo largo de estos años, las amistades de mi hijo le siguen escribiendo. En cada mensaje encuentro cariño, nostalgia y una certeza profunda: que la comunicación con quienes amamos no termina con la muerte, sólo cambia de forma.

No es extraño hablar de brechas generacionales. Cada generación ha sentido la distancia más o menos amplia con respecto a la otra. Pero en fecha

Me mira con cierta sorpresa cuando le digo: “Cuentas conmigo para quejarte, decir que te sientes harta, que ya no puedes más”. Y luego me

Cuando llegó me dijo: Ahora yo voy a ser tu hija. Y yo me reí, más por no saber qué decir que porque me causara